Los Social Media permiten reorientar la estrategia de ventas, de tal modo que la relación entre empresa y cliente vaya más allá del puro acto de la venta. Que no comience con una llamativa oferta comercial, ni termine una vez tramitado el pago y entregado el producto, sino que estos puntos formen parte de un proceso integral, donde se cree un ambiente de confianza mutua entre cliente y empresa, se estreche el vínculo y ambas partes salgan siempre beneficiadas. Para ello resulta imprescindible descartar la tradicional carta de ventas, y basar la estrategia en reforzar la notoriedad de marca, destacar los valores diferenciales de la empresa y ofrecer una promesa de plena satisfacción. He aquí una pautas para lograrlo: No recurrir a la venta agresiva. Las redes sociales no son para vender, sino para conectar con los clientes y conseguir su trato de favor. Por ello, un punto a favor será el desarrollar una presencia online basada en el diálogo y la escucha activa; foment...